La eyaculación frecuente mejora la calidad del esperma
Muchos factores es lo que determina la calidad de los espermatozoides, una de las más importantes, es la calidad del ADN.
Ahora investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid y la Clínica Ginemed de Sevilla han publicado en la revista Fertility and Sterility que La eyaculación frecuente en el hombre mejora la calidad del ADN en los espermatozoides y, por tanto, aumenta las posibilidades de que se produzca un embarazo en la mujer con técnicas de reproducción asistida. Hasta ahora, en los centros de reproducción asistida se trataba de reducir la presencia de espermatozoides con fragmentación del ADN, recomendando la abstinencia sexual de varios días antes realizar una inseminación, aunque no estaba claro que la medida mejorara las tasas de fertilidad.
La inyección intra-citoplasmática de un espermatozoide en el ovocito (ICSI) es una técnica de reproducción asistida que cada vez se utiliza más cuando un miembro de la pareja tiene problemas para concebir por métodos naturales. La técnica de ICSI puede permitir la fecundación del ovocito a pesar de que los espermatozoides sean escasos o tengan problemas de motilidad. Sin embargo, es necesario mejorar la calidad del ADN espermático para un desarrollo genético óptimo en el embrión. Si el espermatozoide pasa ADN fragmentado, esto da lugar a un riesgo de pérdida del embrión.
Los investigadores han comprobado que la reducción media de la fragmentación del ADN que se consigue en una selección espermática sobre muestras obtenidas tras un periodo de abstinencia de tres días, es de aproximadamente el 22%; mientras que si en los mismos individuos se obtiene una segunda muestra provocando una nueva eyaculación tan solo tres horas después, la reducción se acerca o incluso supera el 50%. Y, por lo tanto, es más fácil conseguir el embarazo. Para llegar a estas conclusiones, los investigadores han hecho dos exámenes independientes, uno en Sevilla a 21 varones de entre 25 y 35 años y otro en Madrid a 12 individuos de entre 20 y 25 años.
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